Diferencias entre un hosting gratuito y uno de pago

En el pasado la presencia en Internet, debido al alto precio que suponía tener que adquirir un servidor para poder colocar contenidos en la red, estaba sólo al alcance de grandes empresas e instituciones. A partir de los años 90 numerosos emprendedores vieron en esto la oportunidad de comprar sus propios servidores y alquilar espacio a las empresas que no podían adquirir uno propio, o que no estaban dispuestas a ocuparse de dicha tarea, abriendo el camino de la actual industria del alojamiento web.

hosting pago vs hosting gratis

Con la introducción del web hosting en los 90, las empresas vieron cómo se abría la posibilidad de ampliar sus fuentes de ingresos, y con el crecimiento exponencial del uso de Internet, esta posibilidad se abrió también a todo aquel que quisiera crear una página web, incluso de forma gratuita con servicios de alojamiento soportados por publicidad. En aquellos tiempos, la mayoría de las páginas web eran estáticas, no precisaban de un gran espacio de almacenamiento y la velocidad de las conexiones llegaba a tan sólo una fracción de las que usamos hoy de forma habitual. En esas condiciones las exigencias no eran muchas, y era habitual que tanto empresas como particulares utilizasen servicios de alojamiento gratuito financiados mediante la inserción de publicidad.

Con la evolución de Internet, el avance de la tecnología empleada para conectarse a la red y los nuevos servicios necesarios para ofrecer contenido dinámico con mayores exigencias tanto de almacenamiento como de ancho de banda, la mayoría de estos servicios de alojamiento gratuito, que además de insertar publicidad imponían estrictos límites en cuanto al tamaño, el tipo de archivos que se podían alojar y el tráfico que podían servir, fueron cayendo en desuso y cerrando.

En la actualidad, no obstante, sigue siendo posible alojar contenido en Internet de forma gratuita. La proliferación de blogs personales ha ido acompañada de la posibilidad de alojarlos de forma gratuita, soportada por la inserción de publicidad, pudiendo muchas veces utilizar un nombre de dominio propio para ello. A su vez, diversas empresas de alojamiento y proveedores de Internet ofrecen también espacio limitado, en ocasiones sin contenido publicitario alguno, para que cualquiera pueda alojar una página web sin coste.

Por otra parte, son muchísimas las empresas que se dedican a ofrecer alojamiento comercial en sus distintas modalidades, desde alojamiento compartido hasta servidores propios, pasando por servidores privados virtuales o alojamiento en la nube. Esta abundancia en la oferta fomenta la competencia y hace que los precios sean reducidos, por lo que es posible obtener un alojamiento adecuado por poco dinero. Ante la variedad de las opciones disponibles, la elección de un servicio de alojamiento de pago o de uno gratuito dependerá de nuestras necesidades particulares: a qué estará destinada nuestra página, el volumen de tráfico esperado, la necesidad de servicios adicionales como el almacenamiento de archivos o el correo electrónico, etc.

En el caso de blogs o páginas personales es posible que un servicio gratuito en alguno de los proveedores más populares sea más que suficiente, teniendo en cuenta que podremos beneficiarnos del propio tráfico del resto de los usuarios en todo el servicio y del uso de herramientas que hacen que la publicación y actualización de los contenidos sea realmente sencilla. La posibilidad de utilizar un nombre de dominio propio permite diferenciar nuestro sitio web del resto, y aumenta también las opciones de las empresas que no desean más que tener una presencia básica en Internet, manteniendo a la vez una cierta imagen de marca y transmitiendo una mayor profesionalidad, pagando únicamente el coste del nombre del dominio.

En los casos en los que la demanda vaya a ser mayor, bien por la clase de contenidos que se vayan a ofrecer, en particular si queremos ofrecer comercio electrónico, por el tráfico al que se tenga que hacer frente, o por los servicios adicionales que se precisen, como espacio de almacenamiento de archivos o direcciones de correo electrónico utilizando nuestro propio dominio, los hostings de pago son la mejor opción, y existen en el mercado las suficientes alternativas y modalidades como para que hacer frente a estas mayores exigencias no tenga por qué resultar excesivamente costoso.

Inconvenientes de los servicios gratuitos de hosting:

  • Espacio total limitado
  • Tráfico diario y/o mensual limitado
  • Opciones de personalización reducidas
  • En ocasiones, incorporación de publicidad a las páginas
  • Por lo general, sin posibilidad de gestionar direcciones de correo electrónico asociadas a nuestro dominio
  • Sometido a unas condiciones particulares de prestación del servicio, sin garantías y con la posibilidad de que se produzcan cambios en las condiciones
  • Entre otras… aunque varían según el servicio y la empresa

Ventajas del hosting de pago:

  • Presencia online garantizada, generalmente superior al 99% del tiempo
  • Control total sobre los archivos alojados
  • Mayor espacio de almacenamiento, ancho de banda y volumen de tráfico disponible, en ocasiones “ilimitado”
  • Posibilidad de ofrecer servicios de comercio electrónico
  • Posibilidad de utilizar conexiones seguras
  • Posibilidad de disponer de cuentas de correo electrónico, servidores de archivos y otros servicios…

Como conclusión, si lo que queremos alojar no se ajusta a un perfil que encaje claramente dentro de los servicios que ofrecen las principales empresas de Internet de forma gratuita, como blogs, servicios para el alojamiento de fotografías, etc., o si necesitamos algo más que una página estática para mantener más que una simple presencia básica en Internet, y especialmente si se quieren ofrecer opciones de comercio electrónico o utilizar otros servicios que deban estar siempre disponibles, la mejor opción es contratar el alojamiento con un hosting de pago con el que podremos aprovechar al máximo las posibilidades que ofrece Internet, sin que para ello tengamos por qué efectuar un desembolso elevado.

¿Qué es un hosting?

El alojamiento web, en inglés web hosting, es un servicio que proporciona a los usuarios los sistemas necesarios para que éstos puedan ofrecer sus contenidos a través de Internet. Las empresas de hosting disponen de sistemas de almacenamiento de datos y de servidores que se encargan de gestionar las solicitudes que les llegan a través de Internet, y de procesar la información dando respuesta a las mismas. Aunque cualquier ordenador personal es susceptible de ser empleado como servidor para realizar esta  tarea, lo habitual es utilizar los servicios de una empresa de hosting para poder hacerlo en las mejores condiciones.

A partir de los años 90, y debido al elevado coste que suponía tener que comprar un servidor y conectarlo en un centro de datos para poder ofrecer contenidos en Internet, comenzaron a surgir empresas que se ocupaban de esta tarea, ofreciendo a sus clientes espacio en disco en un servidor compartido por lo general por varios clientes, abaratando así los costes de forma considerable y eliminando las complicaciones técnicas.

El tipo de servicios ofrecidos por las empresas de hosting y el objetivo al que están destinados es muy variado, siendo el más básico el mero alojamiento de páginas estáticas que se suben a un servidor y se “ofrecen” en la red sin ningún procesamiento intermedio. En otros casos, que son los que se dan con más frecuencia hoy en día, la empresa de hosting proporciona además servicios de bases de datos y plataformas de desarrollo de aplicaciones web (como por ejemplo Java, PHP, ASP.NET…) que permiten al usuario crear y gestionar páginas web dinámicas, foros de discusión y demás tipo de aplicaciones que precisan de un procesamiento intermedio (por ejemplo, incluir los datos sacados de una base de datos para responder a una consulta generada en una página web) antes de que la información pueda ser mostrada.

En el primero de los casos el alojamiento suele ser gratuito, patrocinado mediante la inclusión de anuncios en la web del usuario, o puede tener un coste muy reducido. En el segundo caso el coste es mayor, aunque varía según las características ofrecidas, de modo que es posible encontrar servicios de alojamiento desde un euro al mes hasta miles de euros en los casos en los que las exigencias son mucho mayores.

En todos los casos la empresa dispone de uno o varios servidores (ordenadores diseñados específicamente para procesar el contenido que se ofrece en la red) situados generalmente en un centro de datos que dispone de conexión permanente y de alta velocidad a Internet, y se ocupa de su mantenimiento y correcto funcionamiento.

Tipos principales de hosting:

  • Hosting gratuito: con capacidad limitada y generalmente patrocinado mediante la inclusión de anuncios en las páginas web que aloja.
  • Hosting compartido: la página web de un cliente se aloja en un servidor junto con las de muchos otros clientes, y todas ellas comparten los recursos del servidor, como la memoria RAM o la CPU.
  • Servidores Privados Virtuales (VPS): mediante la virtualización se dividen los recursos de un servidor en varios servidores virtuales que se comportarán a todos los efectos como si fuesen servidores independientes.
  • Servidores Dedicados: servidores independientes situados en el centro de datos de la empresa de hosting.
  • Colocación de servidores: igual al caso anterior, excepto que en este el cliente es el propietario del equipo.
  • Hosting en la nube: un nuevo tipo de hosting en el que se comparten los recursos de varios servidores físicos de forma transparente, aumentando la fiabilidad (puesto que no se depende de una sola máquina que podría fallar) y permitiendo la escalabilidad de los recursos bajo demanda.

Algunas empresas de hosting ofrecen también planes específicos según el contenido que se quiera alojar, por ejemplo para blogs, imágenes, vídeos, streaming de vídeo, servicios de comercio electrónico, archivos… y otras se centran específicamente en ofrecer uno de estos servicios.

Contar con los servicios de una empresa de hosting, en cualquiera de las modalidades que ofrecen, es básico para garantizar que una página web (o cualquier otro servicio) esté siempre accesible desde Internet.