E
l hosting o alojamiento dedicado es un servicio de alojamiento en el que los usuarios alquilan un servidor completo para uso exclusivo, en contraposición con los servicios de alojamiento compartido en los que varios usuarios alojan sus páginas web o servicios en un mismo servidor, compartiendo sus recursos. La empresa de hosting es la encargada del mantenimiento y actualización del hardware del servidor, y suele ofrecer como opción servicios de administración que incluyen, entre otros, el mantenimiento y actualización del sistema operativo y del software instalado, la realización de copias de seguridad, balance de carga, monitorización de las conexiones y del rendimiento del sistema, etc. El cliente puede elegir el hardware a utilizar, según sus necesidades, y tiene un control total sobre los servicios y programas que se instalan, además de disponer en exclusiva de todos los recursos del equipo.
Las empresas de hosting suelen ofrecer con el servicio sistemas operativos preinstalados, generalmente distintas distribuciones de Linux, sin coste adicional, sistemas BSD, así como versiones de Windows por un cargo adicional.
Además de la selección del tipo de hardware, los clientes pueden optar por una serie de planes relativos al ancho de banda de la conexión del servidor a Internet, que pueden agruparse, en general, entre los que ofrecen tráfico limitado, o ilimitado.
En el primer caso, el paquete incluirá cierta cantidad de tráfico mensual, pudiendo el usuario pagar por el tráfico adicional que consuma. Normalmente sólo se tiene en cuenta el tráfico de salida, es decir, el del servidor hacia Internet, y no el que llega desde Internet hasta el servidor, aunque algunos proveedores computan los dos tipos de tráfico indistintamente. En el segundo caso, el proveedor suele ofrecer tráfico ilimitado a una determinada velocidad, con la consecuencia de que al aumentar el volumen del mismo, decrece la velocidad de cada conexión, pero nunca se incurrirá en gastos extra por sobrepasar una cuota determinada. Los proveedores suelen en este último caso establecer ciertas condiciones que limitan los tipos de servicios que pueden ofrecerse bajo estos planes, como por ejemplo el alojamiento de contenido para adultos, archivos para descarga o vídeos en streaming, puesto que el tráfico generado por el uso de estos servicios suele ser muy elevado.
Servicios de administración disponibles
Los proveedores de alojamiento ofrecen normalmente uno o varios servicios de administración de los servidores, lo que permite externalizar estas tareas a un equipo profesional de soporte que puede estar disponible las 24 horas:
- Servidor administrado: incluye la monitorización del funcionamiento del servidor, el tráfico, actualizaciones del software y actualizaciones de seguridad, etc. La administración puede dejarse totalmente en manos del proveedor, de modo que el cliente pueda desentenderse de la misma, o compartirse en cierta medida con el mismo.
- Servidor auto-administrado: incluye la monitorización del funcionamiento del servidor y ciertas tareas de mantenimiento, pero es el cliente el que se encarga de la mayor parte de las tareas de administración de su servidor.
- Servidor no administrado: poca o ninguna administración por parte del proveedor. El cliente se encarga de todas las tareas relativas al funcionamiento y mantenimiento de su servidor.
El uso de un hosting dedicado permite el desarrollo de servicios en equipos alojados en un centro de datos que serán utilizados únicamente por los clientes, por lo que el rendimiento de los equipos está garantizado, y depende únicamente del uso que se le dé al servidor, sin que influyan factores externos. La seguridad suele ser mayor en este tipo de alojamientos, pues existe un mayor control sobre las aplicaciones instaladas y el mantenimiento y aplicación de las actualizaciones de software suele realizarse de forma diligente. Además, las conexiones suelen ser redundantes, por lo que se garantiza que el servidor esté siempre en línea. Los proveedores garantizan un uptime o tiempo en línea que suele estar por encima del 99%. A cambio del incremento de capacidad en cuanto a volumen de espacio en disco y ancho de banda, del rendimiento de los equipos y de las opciones de personalización y mejora de la seguridad, el precio del servicio se ve incrementado de forma considerable, por lo que esta opción de hosting suele ser adecuada solo para servicios muy exigentes en cuanto a potencia de los equipos y volumen del tráfico, o para satisfacer otras necesidades avanzadas que no cubren los servicios más básicos.